Rosas y los pobres
 

En 1833, durante la Campaña del Desierto, dio instrucciones a su esposa para que cultivara a los pobres, como base para un regreso político. En una serie de cartas inculcaba en doña Encarnación la importancia de adoptar actitudes populistas y métodos, a fin de ganar el apoyo de las masas para la fracción rosista del federalismo:

"Ya has visto lo que vale la amistad de los pobres y por ello cuanto importa sostenerla y no perder medios para atraer y cautivar voluntades. No cortes pues sus correspondencias. Escríbeles con frecuencia: mándales cualquier regalo, sin que te duela gastar en esto. Digo lo mismo respecto de las Madres y mujeres de los pardos y morenos que son fieles. No repares, repito, en visitar a las que lo merezcan y llevarlas a tus distracciones rurales, como también en socorrerlas con lo que puedas en sus desgracias".

Fuente: www.elhistoriador.com.ar