La familia real española en vísperas de la invasión napoleónica

Napoleón Bonaparte, ya proclamado Emperador de Francia, estaba lanzado en su campaña contra Inglaterra. Corría el año 1807. Hacia menos de diez años que se había hecho cargo del gobierno francés, dando por finalizada la etapa de turbulencias internas de la primera década revolucionaria. Decidido a volcar las relaciones de poder europeas a su favor, hizo uso del Tratado de Fontainebleau, firmado a fines de octubre de aquel año con España, que permitía el ingreso de tropas francesas al reino peninsular con el objetivo de invadir Portugal, aliada de la corona británica.

Napoleón buscaba dar cumplimiento al bloqueo continental que en 1806 había dispuesto contra Inglaterra. Así pasaron a la península ibérica 40.000 hombres. Pocos días más tarde, el 30 de noviembre de 1807, uno de los lugartenientes de Napoleón, el general Jean-Andoche Junot, ocupó Lisboa. La familia real portuguesa había logrado huir pocos días antes hacia Río de Janeiro, con un séquito compuesto nada menos que por 15 mil personas.

Para desgracia del reino español, entonces en franca decadencia, ésta fue la forma en que el ejército napoleónico se encontró de un día para el otro en posesión de su territorio. Primero fue Burgos, luego Salamanca, Pamplona, San Sebastián y Barcelona. La reacción de la corte española ante la virtual invasión francesa fue pretender imitar a sus primos de Portugal: huir a América mientras emitían comunicados como este: “Reposad tranquilos: sabed que el ejército de mi caro amigo, el emperador de los franceses, atraviesa mi reino con ideas de paz y amistad”. Pocos meses después, José Bonaparte, hermano del emperador francés, recibía la corona española y daba comienzo a la crisis terminal del imperio colonial.

Fuente: Citado por Elena Castro Oury, La guerra de la independencia española, Madrid, Akal, 1995, en Felipe Pigna, 1810. La otra historia de nuestra revolución libertadora, Buenos Aires, Planeta, 2010, pág. 239.

Reposad tranquilos: sabed que el ejército de mi caro amigo, el emperador de los franceses, atraviesa mi reino con ideas de paz y amistad.”

Mensaje de la familia real española

Fuente: www.elhistoriador.com.ar