"La República Argentina armada y fuerte, con un carácter enérgico y belicoso que la distingue en Sud América, ha dirigido siempre sus relaciones exteriores por los caminos bienhechores de la conciliación y de la buena fe. Ella ha honrado así los intereses sagrados de la civilización y de la humanidad, hasta donde esta política era conciliable con su decoro y con su integridad territorial." |