...nos causa [pesar] la triste situación de mi malhadada patria, pues justos y pecadores, ausentes y presentes, todos sentimos poco mas o menos las fatales consecuencias de la guerra civil. Es una desgracia que mis compatriotas nada hayan olvidado ni aprendido en 20 años de destierro: han vuelto al país con las mismas ideas impracticables que cuando lo dejaron y en lugar de apoyar al general Urquiza, que era el único que en esa circunstancia podía salvarnos de la guerra civil, se han complacido en minar su poder e insultarlo ¡después que acaban de proclamarlo héroe y libertador! Sin embargo, creo infalible el triunfo del partido de la campaña. El de la ciudad no hace sino aumentar las desgracias y la ruina del país, prolongando una resistencia insensata. Desde la caída, a mi modo de ver, lamentable, del general Rosas, preví lo que ha sucedido y resolví prolongar mi residencia en Europa, pues habría sido el colmo de la locura regresar con mi familia a Buenos Aires para ser víctima inocente de cuatro ambiciosos sin patriotismo, ni virtudes. |