Carta de Josefa Gómez a Rosas sobre el asesinato de Urquiza
 
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El 11 de abril de 1870 murió en el Palacio San José, Entre Ríos, el general Justo José de Urquiza, asesinado por el sargento mayor Simón Luengo. Reproducimos a continuación una carta que Josefa Gómez le escribió a Juan Manuel de Rosas sobre los sucesos de Entre Ríos.

Fuente: Carta fotolitografiada en Papeles de Rosas, publicados por Adolfo Saldías, tomo I, página 423/429. Original en Archivo General de la Nación, sección Fariní, legajo 23; en Gras, Mario César, Rosas y Urquiza, sus relaciones después de Caseros, Buenos Aires, [s.n.], 1948, págs. 375-376.

Buenos Aires, mayo 19 de 1870

Mi muy querido amigo:

Estaba en la estancia cuando recibí el 15 del pasado abril la terrible noticia del asesinato de nuestro amigo el general Urquiza; juzgue usted mi impresión como mujer leal en la amistas que había extirpado en mi corazón todo otro sentimiento que no fuera sincero para ese hombre, pero, vuelta de mi sorpresa como mujer patriota y de partido, no pude menos como ahora digo a Usted que exclamar: ¡la justicia de Dios se ha cumplido! Los traidores y parricidas tienen que morir trágicamente. No siempre se puede jugar impunemente con la vida de los pueblos y de los hombres, sin que estos se levanten protestando contra el traidor vendido al extranjero.

Como ya sabrá usted la actitud que asume el Gobernador Nacional anatomizando al general López Jordán que se hace responsable de las consecuencias de la revolución de Entre Ríos y para castigar al rebelde (como ellos dicen) y sostener el principio de autoridad, el Gobierno manda una intervención armada hasta los dientes lo que nos ha puesto en guerra civil con aquella provincia. El Gobierno Nacional Sarmiento, quienes ven en López Jordán hasta cierto punto y no sin razón temen la reacción pues Jordán es un verdadero federal muy prestigioso en su provincia y fuera de ella. Si fuese un hombre de ellos batirían palmas por la muerte de Urquiza, como las batieron cuando don Juan Lavalle, fusiló de su orden al benemérito coronel Dorrego, por cuyo crimen y asesinato de todo principio fue proclamado gobernador de la provincia de Buenos Aires que elevó tan alto la bandera argentina pidiendo a los pueblos el castigo de hecho tan sangriento por el que ha corrido y corre la sangre de hermanos por más de 40 años, cuya destrucción miran con placer los poderes europeos, y más la vanguardia avanzada del imperio del Brasil, el enemigo tenaz de las repúblicas americanas, esta historia es suya porque sus vistas descubrieron esta insidia del gabinete brasilero, después que su gobierno en la santa sublevación de los riograndenses, les mostró con verdaderos hechos que era un gobernante que respetaba los principios (lo que yo en su caso no hubiera respetad).

Pero estos momentos son de expectativa desde que todos los días nos anuncian que tendrá lugar una batalla de cierta monta, que López Jordán tiene más de diez mil hombres entre ellos 2600 rifleros y 300 armados con fusiles de agujas, en fin, todos lo dan bien preparado y en su propia casa, donde tiene el Montiel en caso adverso para la guerra de recursos. (…)

Reciba usted, querido amigo mío, el abrazo cordial de su leal y sincera amiga.

Josefa Gómez

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Fuente: www.elhistoriador.com.ar