Nota de María Guadalupe Cuenca Moreno, viuda de Mariano Moreno, y decreto del Primer Triunvirato, de 10 de febrero de 1812, acordándole una pensión de 30 pesos
Excelentísimo Señor:
Doña María Guadalupe Cuenca Moreno, vecina de esta ciudad parezco ante V.E. con el más debido respeto, y digo: que si mi triste situación fuera capaz de proporcionarme una decente subsistencia, y a mi infeliz hijo los medios de su buena educación, no recordara a V.E. un desgraciado acontecimiento, cuya fresca, y profunda herida será eterna en mi corazón.
Acabo de perder a mi esposo el doctor don mariano Moreno secretario de la Exma. Junta Provisional Gubernativa de estas provincias, y enviado a Londres cerca de S.M.B.: murió el 4 de marzo del presente año en el barco inglés que le conducía: arrebatado de aquel ardiente entusiasmo que tanto le transportaba por su patria, le prestó los más importantes servicios, y corrió toda clase de riesgos: aquí le sacrificó sus talentos, sus tareas, sus comodidades, y hasta su propia reputación; en medio del océano se sacrificó el mismo, terminando la carrera de su vida como víctima de la desgracia propia.
Un hijo tierno de cinco años de edad, y su desgraciada viuda imploran los auxilios de la patria de V.E. persuadido que ni esta, ni su justo gobierno podrán mostrarse indiferentes a nuestra miseria, ni ser insensibles espectadores de nuestro amargo llanto, y de las ruinas, y estragos que nos ha ocasionado el más acendrado patriotismo, comparecemos ante V.e. con el fin de interesar en nuestro auxilio su compasión, y su justicia: una moderada pensión de resarcimiento de tantos daños es solamente la que pedimos, y esperamos con la mayor confianza el compasivo proceder de V.E.: si el estado actual de fondos reales, y públicos no la sufriese por ahora, quedaré satisfecha, con que se me señale, para en habiendo: ojalá nuestro desamparo fuera menos, que así me libertaría de una solicitud, que tanto me mortifica.
Por tanto A V.E. pido y suplico se sirva acceder a mi solicitud…
María Guadalupe Cuenca Moreno.
Buenos Aires, 10 de febrero de 1812
Atendiendo a los distinguidos servicios que ha rendido a la patria el finado doctor don Mariano Moreno, a la escasa suerte que rodea a su recomendable familia, y a las consideraciones que se deben de justicia al mérito y a la memoria de los buenos ciudadanos, se concede a doña María Guadalupe Cuenca, viuda de dho. Moreno, y durante el tiempo de su viudedad, la pensión de treinta pesos fuertes mensuales, de que se tomará razón en el Tribunal de Cuentas, pasándose este decreto a la próxima asamblea, para que en caso de ser aprobado continúe la interesada en el goce de la asignación; sin perjuicio de las atenciones que dispensará oportunamente el gobierno a la decente colocación de su hijo.
Buenos Aires, febrero 17, de 1812 |