btnEste documento pertenece al período: Ascenso y auge del peronismo (1943-1955)
 
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Debates en la CGT en vísperas del 17 de octubre

El 4 de junio de 1943, aprovechando la apatía del pueblo hacia un gobierno corrupto, conservador y fraudulento, los militares, encabezados por los generales Arturo Rawson, Pedro Ramírez y Edelmiro J. Farrell (que fueron reemplazándose uno a otro) asumieron el poder. Pocos meses después, Juan Domingo Perón asumía como titular del Departamento Nacional de Trabajo. 

Desde este organismo, que no tardará en elevarse a nivel ministerial, al convertirse el 30 de noviembre en la Secretaría de Trabajo y Previsión, Perón desarrolló una intensa tarea en el campo laboral, que se vio plasmada  en mejoras salariales, indemnización por despidos, jubilaciones, Tribunales de Trabajo. En este sentido, el Estatuto del Peón fue una de las medidas sociales de mayor trascendencia. Su sanción, por decreto 28.169, el 8 de octubre de 1944, señala el comienzo de la protección legal del trabajador rural. "Yo me di cuenta deque la manija, la gran palanca, estaba en ese momento del mundo y del país en un departamento olvidado que se llamaba Departamento Nacional del Trabajo...", dirá años más tarde. No se equivocaba.

En 1944 el general Edelmiro Farrell nombró a Perón ministro de Guerra primero y vicepresidente cinco meses después. Algunos sectores militares vieron con preocupación la creciente influencia del Coronel y clamaron por su alejamiento del gobierno. Finalmente, a principios de octubre de 1945, Perón fue obligado a renunciar a todos los cargos públicos que ocupaba con el objetivo de desarticular su programa político. Fue detenido y trasladado a la isla Martín García.

La agitación obrera crecía al tiempo que los empresarios se negaban a pagar doble la jornada de trabajo del feriado del 12 de octubre. Tampoco estaban dispuestos a pagar vacaciones. El 16 de octubre, luego de un acalorado debate, el Comité Central Confederal de la CGT declaró una huelga general a partir de la hora cero del 18 de octubre “como medida defensiva de las conquistas sociales amenazadas por la reacción de la oligarquía y el capitalismo”. La iniciativa sindical fue, sin embargo, desbordada por las bases, y desde la tarde del 16 de octubre los obreros empezaron a dejar sus lugares de trabajo.

El 17 de  octubre de 1945, miles de trabajadores provenientes principalmente del cordón industrial del Gran Buenos Aires se acercaron a Plaza de Mayo reclamando la presencia de Perón. El gobierno debió finalmente ceder a la presión popular y el coronel fue trasladado a la capital. Por la noche, Perón pudo estrenar su saludo con los brazos en alto. Cuatro meses más tarde ganaría las elecciones presidenciales que lo llevarían a ocupar la presidencia del país.

Transcribimos a continuación los fragmentos más significativos del acta del 16 de octubre del Comité Central Confederal de la CGT. En ella se recogen los debates de aquella jornada. Como puede apreciarse, la discusión no sólo giraba en torno a si debía disponerse o no la huelga general; también se debatió sobre la conveniencia de hacerlo en reclamo de la libertad de Perón o simplemente en defensa de las conquistas obtenidas. Triunfó esta última moción y el nombre de Perón no apareció en la resolución y petitorio que los dirigentes gremiales llevaron a Farrell y a Ávalos aquel 17 de octubre.

Fuente: Juan Carlos Torre (Compilador), La formación del sindicalismo peronista, Buenos Aires, Legasa, 1988, págs. 153-168.

En Buenos Aires, a los 16 días del mes de octubre de 1945:

Reúnese el Comité Central Confederal de la Confederación General del Trabajo en sesión extraordinaria con asistencia de sus miembros compañeros Aniceto Alpuy, Néstor Álvarez, Bruno Arpesella, Antonio F. Andreotti, Florencio Blanco,  Ramón Bustamante, Dorindo Carballido, Julio Caprara, Cecilio Conditi, Nicolás D´Alesio, Libertario Ferrari, José Griffo, Pablo Larrosa, Ramiro Lombardi, Mateo Píccolo, Benigno Pérez, Juan José Perazzolo, Anuncio S. Parrilli, Bartolomé Pautasso, Antonio Platas, Silverio Pontieri, José Manso, José R. Méndez, Anselmo Malvicini, Felipe Nazca, Jorge Nigrelli, Eduardo Alberto Seijo y Ramón W. Tejada.

Ausentes con aviso: Nicolás Campos, Juan Cresta, Alejandro Protti, Juan B. Ugazio, Benito Borja Céliz, Juan Céspedes, Demetrio Figueiras, José María Freyre, Juan Carlos Rodríguez, José V. Tesorieri, Celestino Valdez, José Lebonatto.

Siendo las 19.45 horas:

Silverio Pontieri (Secretario General) (UF): Declara abierta la sesión. Expresando que el cuerpo se reúne en sesión extraordinaria  a los efectos de considerar la situación por que atraviesa el país y la resolución adoptada por la Comisión Administrativa en su última reunión en el sentido de aconsejar al Comité Central la declaración de la huelga general en todo el país por el término y fecha que este cuerpo fije, como medida defensiva de las Conquistas Sociales amenazadas por la reacción de la oligarquía y el capitalismo. 

A los efectos de que los compañeros del Comité Central tengan un concepto claro de la situación que atravesamos, (…)  es conveniente referir otra vez el informe que ayer dimos a la Comisión Administrativa en nombre del Secretariado. En realidad no corresponde efectuar una relación de los hechos que se han venido produciendo últimamente en el país, los que han culminado con la renuncia del coronel Perón y su posterior detención y confinamiento en la isla Martín García. Como todos ustedes saben, los trabajadores se sintieron justamente alarmados por estas cosas, porque ellas a su vez venían acompañadas de distintas medidas de represalias que los patrones más reaccionarios estaban tomando contra sus obreros y las organizaciones sindicales.

Así por ejemplo, fueron numerosos los industriales que se negaron a cumplir el decreto del Gobierno Nacional, que estipula el pago de salarios dobles el 12 de Octubre declarado feriado Nacional. También se había anunciado a numerosos personales obreros, la negativa de otorgarles las vacaciones anuales ya prometidas con anterioridad, y por sobre todas las cosas los patrones hacían una ostentación abusiva de su poder, proclamando a todos los vientos que la obra de justicia social desarrollada desde la Secretaría de Trabajo y Previsión sería arrasada por la nueva situación.

Inmediatamente de producidos estos hechos, nosotros nos reunimos y en forma paulatina fuimos recibiendo los informes de las distintas organizaciones afiliadas, tanto de la capital como del interior, informes que nos daban cuenta que la clase obrera se encontraba extremadamente alarmada por la forma en que se venía presentado la campaña de reacción patronal. Ante esta situación quisimos conocer el pensamiento de los hombres de gobierno, para lo cual entrevistamos al actual Ministro de Guerra, General Ávalos, al que planteamos las inquietudes… En esta oportunidad hicimos notar al señor Ministro nuestro punto de vista sobre el problema y le participamos nuestra decisión de luchar en defensa de las conquistas sociales obtenidas. También le expusimos que la clase obrera de nuestro país, se sentía justamente alarmada por la detención del coronel Perón y por su internamiento en la isla Martín García, por cuanto los trabajadores relacionaban la campaña de reacción patronal contra las conquistas sociales con la detención y con las medidas que se tomaba precisamente contra el hombre que en razón de su desempeño en la función de gobierno había posibilitado la obtención de esas conquistas. Expresamos que únicamente la libertad inmediata del coronel Perón traería tranquilidad a los hogares obreros y a la familia argentina. El general Ávalos nos contestó que el coronel Perón no estaba detenido, sino que había sido puesto bajo custodia para su propia seguridad  pues el gobierno tenía informes de que algunos exaltados querían matarlo, lo que sería una desgracia para el país.

En consecuencia, nos concretó que el Coronel no está detenido. De paso nos dijo que el clima de la isla Martín García le había afectado la salud, con lo que confirmó los rumores circulantes en el sentido de que se encontraba enfermo.

En cuanto a las conquistas sociales, expresó en forma categórica que las mismas serían respetadas y que se procuraría mejorarlas en lo posible.

Antes de finalizar la entrevista le hicimos notar que deseábamos conversar el señor presidente de la Nación, general Farrell, para conocer su opinión sobre el problema. De inmediato el general Ávalos accedió a nuestra solicitud y tomó las disposiciones para que la entrevista se realizara, cosa que hicimos esta mañana… En esta ocasión, el general Ávalos nos dijo que el nuevo secretario de Trabajo y Previsión, señor Fentanes, deseaba conversar con nosotros. (…) Fuimos a la Secretaria de Trabajo y Previsión. (…) El mencionado funcionario (…) nos expresó que (…) estimaba imprescindible necesidad que los trabajadores se informasen que las conquistas sociales no corrían peligro y que las mismas serían respetadas y aun ampliadas en lo posible. Nos dijo también que a su juicio era contraproducente cualquier movimiento de huelga que se hiciera, y que los trabajadores debían actuar con cautela porque teníamos que reconocer que la oligarquía había dado un paso hacia adelante.

En forma general eso fue lo que informamos ayer a la Comisión Administrativa, y en base a lo cual ésta, después de estudiar la situación general que atraviesa el país y la creciente inquietud de los trabajadores por los hechos que están ocurriendo, resolvió solicitar y enviar al Comité Central Confederal la declaración de la huelga general.

Ahora bien en la mañana de hoy se realizó la audiencia que nos fijara el señor presidente de la Nación, general de brigada Farrell, la que se realizó en presencia del general Ávalos, y del secretario de Aeronáutica, brigadier Sustaita.

Cuando llevamos al general Farrell la inquietud de los trabajadores argentinos, él nos dijo que no nos preocupásemos, que todo se arreglaría bien, y que la Secretaría de Trabajo y Previsión seguiría siendo lo que había sido mientras estuvo el coronel Perón y que todas las conquistas serían mantenidas y los convenios suscriptos tendrían que ser respetados por los patrones. Nos pidió que le diésemos un plazo de tiempo hasta tanto la situación aclarase mejor, y que mientras tanto el ejército seguiría sosteniendo las conquistas obreras. Entonces le dijimos que la clase trabajadora estaba seriamente preocupada por la forma en que se anunciaba que sería integrado el gabinete nacional, con figuras todas representativas de la oligarquía, tradicional enemiga de los trabajadores, razón por la cual éstos miraban con desconfianza los trabajos que se hacían en ese sentido. Los nombres que se anuncian como posibles de formar parte del gabinete son todos representantes conspicuos de la oligarquía reaccionaria y setembrina.

Le informamos que los trabajadores estábamos contra la entrega del Gobierno a la Corte Suprema de Justicia, y que en último término preferiríamos que se nombrase un ministerio exclusivamente militar cuya misión sería preparar el terreno para la normalización constitucional, mediante la realización de elecciones libres con todas las garantías.

Le planteamos también al general Farrell nuestras serias preocupaciones que eran la de todos los trabajadores por la detención del coronel Perón y por el estado de su salud, que sabíamos afectada. Le dijimos que ya algunos gremios en forma total o parcial habían salido a la calle pidiendo su inmediata libertad, y que si no se accedía a este reclamo popular podrían venir momentos muy difíciles para el país. La clase obrera, dijimos, tiene el temor de que se haga víctima al coronel Perón de algún mal juego. Nos refirmaron tanto el general Farrell, como Ávalos, y Sustaita, que ellos eran los mejores amigos del coronel Perón y que se preocupaban por su suerte tanto como nosotros. Para tranquilizar a los trabajadores expresaron que el gobierno piensa dar un comunicado de prensa en el que en forma clara se dirá que el coronel Perón no está detenido. Nos refirmaron repetidamente que las conquistas obreras serían respetadas.

En términos generales esa fue la conversación que tuvimos esta mañana con el general Farrell…

Éste es el informe que nosotros tenemos que dar a ustedes con respecto a las gestiones que hemos cumplido en torno a la situación actual, y que está originada en los hechos que todos conocen y que se vienen produciendo desde el día 8.

La Comisión Administrativa, después de considerar extensamente la situación, resolvió aconsejar la declaración de huelga general en todo el país, por el tiempo y en la fecha que el Comité Confederal estime oportuno.

A. Andreotti (UOM): (…) En la reunión de la Comisión Administrativa se dijo que no había motivos para la declaración de la huelga general, cuando vemos que todas las conquistas que hemos obtenido están en grave peligro.

(…)

S. Pontieri: Manifiesta que (…) ayer, después de haber resuelto aconsejar la declaración de huelga general se realizó una reunión de representantes de las organizaciones afiliadas de la Capital Federal y pueblos circunvecinos, a la que también asistieron representantes de las organizaciones gremiales autónomas, donde se resolvió por unanimidad secundar las medias que adopte la Central Obrera. Nosotros adoptamos la resolución de aconsejar la declaración de huelga general respondiendo al clamor de la calle, en la que ya se encuentran millares de trabajadores de todo el país.

Bruno Arpesella (UT): Da la circunstancia de que fui yo el compañero que ayer mocionó la declaración de huelga general ad-referendum  de lo que resolviera el Comité Central Confederal, y debo decir que el criterio que sostuve ayer en la reunión de la Comisión Administrativa lo mantengo totalmente hoy. Los acontecimientos sucedidos hoy me dan la razón, y es necesario que la Confederación General del Trabajo adopte una determinación o medida de fuerza para contrarrestar la acción que están desarrollando los enemigos de la clase trabajadora. Hace falta que se declare un paro general por un tiempo determinado, el que será no contra el gobierno sino contra la reacción de la clase capitalista. La clase patronal ha declarado la guerra al coronel Perón, no por Perón mismo, sino por lo que Perón hace por los trabadores, a los que ha otorgado las mejoras que venían reclamando y les ha dado otras que ni siquiera las soñaban, como el estatuto del peón y otras más. La clase capitalista aquí y en el mundo entero (…) quiere volver a la situación de injusticia de antes… Tenemos que decirles y demostrarles a los capitalistas que si ellos han dado un paso hacia adelante nosotros no daremos uno solo atrás y que al contrario seguiremos adelante. Por eso la Confederación General del Trabajo tiene la obligación moral de dirigir este movimiento defensivo de los trabajadores, porque es la Central Mayoritaria y la más prestigiosa. El pueblo trabajador argentino está alterado porque teme que se le quite lo poco que últimamente conquistó. Yo estoy y sostengo la moción formulada ayer en la reunión de la Comisión Administrativa.

(…)

Néstor Álvarez (UT):(…) La clase trabajadora está justamente alarmada porque teme y ve en peligro todas las conquistas sociales obtenidas. (…) Creo que no hace falta extenderse demasiado en cuanto a los motivos determinantes de la resolución en virtud de la cual aconsejamos la declaración de huelga general al Comité Central Confederal, ya que estos motivos están en el ánimo y el conocimiento de todos Uds.; pero hay que dejar bien establecido que la Confederación General del Trabajo, por razones de principio, no puede declarar la huelga general solicitando la libertad del coronel Perón. Tenemos una gran deuda de gratitud en él, pero nuestros principios son lo que orientan al movimiento obrero. La CGT no puede pedir en forma directa la libertad de Perón, pero nuestra resolución ha sido motivada por la emoción ambiente. Si hemos de declarar la huelga general tendrá que serlo en defensa de nuestras conquistas y para parar la reacción patronal. (…) Corresponde que analicemos las cosas de forma que la resolución que adoptemos tenga un sello de mesura y responsabilidad… La CGT no puede aparecer como saliendo a la calle en defensa del coronel Perón. Eso sería enajenar el futuro de la Central Obrera. Si resolvemos declarar la huelga, repito que tendrá que decirse bien claro que ello es en defensa de las conquistas obreras amenazadas por la reacción capitalista, caso contrario demostraremos que nuestra vida terminó cuando terminó Perón.

A. Andreotti: Yo quiero declarar que nosotros estamos solicitando la libertad del  coronel Perón, que es un hombre que se ha jugado todo, su carrera y su vida por los trabajadores. No defendemos a un político demagógico sino a quien nos ha dado todas las conquistas que tenemos. Al pedir su libertad estamos defendiendo las mejoras obtenidas.

Ramón W. Tejada (UF): (…) Por mucho que demos vuelta al asunto, si hemos de declarar la huelga general ella será por la libertad del Coronel por más que esgrimamos otros argumentos éste es el punto básico de nuestra actitud, o para mejor decir de la clase obrera. Hay un sentimiento muy profundo entre los trabajadores por causa de la detención del coronel Perón, especialmente en el interior del país, porque el coronel Perón ha sido el único que ha hecho justicia a las aspiraciones obreras concretándolas en las conquistas que ahora están amenazadas. Si la CGT pide y gestiona la libertad del coronel Perón, no vulnerará los principios sindicales, porque podemos decir ahora que el coronel Perón es uno de los nuestros, porque se ha acercado a la clase obrera para defenderla. En esta situación especial, creo que nada perdería el movimiento obrero al encarar en forma enérgica las gestiones por la inmediata libertad del coronel Perón y al contrario creo que ello la prestigiaría ante la inmensa mayoría del pueblo, que comprende que el coronel es el hombre que lo jugó todo en defensa de los intereses obreros, inclusive su propia carrera. Muy pocos son los que en nuestro país conocen la forma en que vivían los trabajadores, especialmente en el interior, donde algunos obreros ganaban salarios ínfimos, obreros adultos con $50 al mes, suma que no les alcanzaba ni para comer. Es por eso que la obra cumplida por el coronel Perón en el interior tiene un carácter profundamente revolucionario que ha penetrado en el corazón de los hombres de trabajo. Quisiera que Uds. conociesen el estado de ánimo de esos trabajadores al saber que el coronel Perón ha sido detenido. Un 70% de los jóvenes en el interior del país no sirve para el servicio militar. Pese a que la tierra es rica la gente se estaba muriendo de hambre. (…) Creo que la Confederación General del Trabajo debe adoptar alguna medida enérgica para gestionar la libertad del coronel Perón.

Ramón Bustamante (Sindicato de la carne de Rosario): El coronel Perón no sólo está en el corazón de los obreros sino que también en el de todo el pueblo honrado. Si este cuerpo no resuelve la huelga general les puedo asegurar que será impotente para contener la huelga que se producirá lo mismo por el estado emotivo de los trabajadores. Es decir que nosotros no dirigiremos este movimiento, con los consiguientes perjuicios que esta situación pueda ocasionar a la clase obrera y al país porque sería un movimiento inorgánico. Acabo de tener una comunicación telefónica con carácter de urgente desde Rosario, donde se me ha inquirido en forma enérgica cuál es la posición de la Central Obrera… Les aseguro sin ánimo de presionarlos, que si aquí no se vota la huelga, en Rosario se irá al paro general lo mismo. Todos estamos de acuerdo en que el coronel Perón es el numen de los trabajadores. Reconozco que no podemos declarar una huelga general en todo el país solicitando únicamente la libertad del Coronel, pero nadie puede negar que lo que sobra son motivos para la declaración de huelga, por todos los problemas y conflictos obreros que no tienen solución en razón de tropezarse con la cerrada intransigencia capitalista, que ahora en el poder nos amenaza directamente. Tenemos que defender al coronel Perón, y según nos ha declarado el compañero Secretario General, ya lo estamos defendiendo, de acuerdo a lo que expuso la delegación confederal que visitó al señor Presidente de la Nación al participarle las inquietudes y preocupaciones de la Central Obrera y de los trabajadores por la suerte del Coronel.  Nosotros con la declaración de huelga pondremos un dique de contención a la reacción capitalista.

(…)

B. Arpesella: Creo que la resolución adoptada por la Comisión Administrativa es bien clara… Ésta resolvió aconsejar la huelga general y eso es lo que tenemos que tratar. Ahora corresponde que el Comité Confederal diga si vamos o no a la huelga en forma concreta porque todo el país está esperando nuestra resolución. El compañero Valdez, que no está presente, (…) nos dijo en la reunión de la Comisión Administrativa cuál era la posición de los trabajadores de todo el norte del país, que en la mayoría de las zonas están [en] huelga. Hemos escuchado al compañero Bustamante que nos trae la posición del movimiento obrero de Rosario. Entonces, esos informes con los que tenemos de otras provincias nos dan los elementos de juicio para que resolvamos en forma concreta qué hay que hacer. No se trata aquí de que votemos una huelga en principio sino que tomemos una resolución en firme. La clase obrera muchas veces se ha jugado por la libertad de sus hombres detenidos, y la posición del coronel Perón es la de un trabajador que dio a sus compañeros todo lo que pudo y todo lo sacrificó. Perón solo ganó más conquistas para los trabajadores que éstos en 100 años de lucha, con lo que nosotros nos ahorramos muchos sacrificios y energías. Si muchas veces nos jugamos por un hombre, ¿por qué no vamos a jugarnos por la libertad del coronel Perón? Nosotros tenemos el deber moral de defenderlo.

José Manso (UF): Voy a discrepar con la opinión de los compañeros que han hablado hasta ahora… (…) Por un lado nos dicen (…) que Perón no está detenido sino que está custodiado en resguardo de su propia seguridad, a la vez que se nos asegura que las conquistas sociales serán respetadas. Si la delegación que fue a ver al Presidente recibió seguridad de que las conquistas serán respetadas y que el coronel no está detenido, me parece que bajo ningún concepto podemos nosotros declarar la huelga general por cuanto los motivos han desaparecido, y no vaya a ser que atropellando a degüello como queremos hacer con la declaración de huelga, en vez de favorecer perjudiquemos al coronel Perón. De tal manera, yo sospecho que con esta huelga favoreceríamos a la clase capitalista y no a los trabajadores. Tampoco sabemos si todo el ejército está de acuerdo con el cambio de gobierno. Es por todo esto, compañeros, que yo propongo que el Comité Central Confederal se mantenga reunido en sesión permanente a la expectativa de los acontecimientos. Si el gobierno no cumple la promesa de respetar las conquistas obreras y el gabinete no es de nuestra confianza, entonces habrá llegado el momento de declarar la huelga general.

Ramiro Lombardi (UT): (…) La  Comisión Administrativa ha declarado la huelga general en principio y trae su resolución al Comité Central para que éste la apruebe o desapruebe. Mi opinión es que dado que las circunstancias que motivaron la resolución de la Comisión Administrativa no han desaparecido, el Comité Central debe aprobar la declaración de huelga general y tomar las disposiciones necesarias para asegurar su éxito. Estoy de acuerdo en que conviene cuidar ciertos detalles, por lo que, si declaramos la huelga, ella será en defensa de las conquistas obreras. (…) Dicen algunos compañeros que por el momento no conviene declarar la huelga por cuanto las gestiones que realiza el Secretariado están bien encaminadas y que el gobierno ha prometido respetar las conquistas obreras. De esto yo digo que la huelga tiene que ser declarada lo mismo para advertir a los capitalistas y al gobierno que estamos dispuestos, lo que sí se puede hacer es no fijar fecha.

Benigno Pérez (Ayudante de Casa): (…) Hay que reconocer honestamente que el coronel Perón está hoy en esta situación por el solo hecho de haber defendido a los trabajadores, y en los 35 años que estoy en el país ha sido la primera vez que he visto que un  hombre se jugó todo por los trabajadores. Yo hago moción de que se emplace al gobierno para que ponga en libertad al coronel Perón y para que nos dé garantía de que será respetada la libertad del mismo y las conquistas que obtuvimos. Los obreros de todo el país están con los ojos puestos en la CGT y piden que ésta defienda al Coronel, y si no lo hacemos éstos nos perderán la confianza, especialmente los del interior del país.

Juan José Perazzolo (UF): Las explicaciones dadas por el Secretario General respecto a las entrevistas sostenidas con el presidente de la Nación y señor ministro de Guerra, nos dicen que (…) las conquistas obreras serían respetadas y mantenidas, y que algunas serían mejoradas en lo posible. También se aclaró la situación del Coronel, por lo que a mi juicio prácticamente no hay motivos para tomar esa medida extrema que tanto exigen algunos compañeros. (…) A mí también me consternó la noticia de que el coronel Perón estaba detenido(…), pero cuando vine a la organización a que pertenezco y tomé contacto con mis compañeros y éstos me informaron cuál era la situación real, empecé a reflexionar que no era conveniente adoptar actitudes apresuradas sobre un problema que ya está en vías de solución. Me parece que lo mejor que podemos hacer es pasar hoy a cuarto intermedio hasta mañana y dar amplia publicidad de que estamos reunidos. Con esto crearemos la guerra de nervios. En concreto mi posición es que la CGT por ahora no debe declarar la huelga general.

José Méndez (Federación Obrera del Vestido): (…) Yo tengo la posición de mi gremio, el que está a favor de la huelga general… Lo mejor es que abreviemos y pasemos a votar, pues si bien es cierto que la discusión es buena no es menos cierto que si seguimos en este tren toda la noche estaremos deliberando y como siempre, nunca la CGT tomará una resolución a tiempo. Aquí nadie habló de hacer la huelga contra el gobierno sino contra la reacción del capitalismo y en defensa de las conquistas obreras. Mi sindicato está porque se declare la huelga general por el término de 48 horas, y en lo demás coincidimos con lo expresado por el compañero Néstor Álvarez en el sentido de que no puede ser el motivo pedir la libertad del coronel Perón porque eso está contra los principios sindicales. Nosotros no queremos hacer una revolución, sino que simplemente queremos defender las conquistas obtenidas. Las mismas obreras costureras me han traído el informe de que los patrones les dicen que se acabó el Coronel Perón y las conquistas obreras, por lo tanto defendiendo nuestras conquistas en forma indirecta, defenderemos a Perón, que es la única forma en que podemos hacerlo. (…) Propongo que a partir de las 0.01 horas  del día jueves se declare un paro general en todo el país por el término de 48 horas, para demostrar a la clase capitalista nuestra fuerza…

Bartolomé Pautasso: (…) Ya tenemos la palabra del gobierno en el sentido de que las conquistas serán respetadas. (…) No veo la urgencia en que adoptemos una medida de fuerza, más bien conviene seguir de cerca los acontecimientos y luego recién resolver lo que corresponda… Actualmente carecemos de razones para declarar el movimiento de huelga. Lo que nosotros tenemos que hacer es evitar que el gobierno sea entregado a la Corte y que no nos sean arrebatadas las conquistas, y eso lo conquistaremos reforzando la posición de las actuales autoridades. Por todo eso no estoy de acuerdo en que se declare la huelga general. (…)

Julio Caprara (UF): (…) El problema se reduce a dos aspectos. El 1°) a la libertad del coronel Perón y el 2°) a la defensa de las conquistas obreras. (…) Yo les pediría a los compañeros del Secretariado que gestionen de inmediato una entrevista para ir a visitar al coronel Perón, y luego sabremos si realmente está en libertad o no. (…) Si mañana los hechos nos demuestran que realmente nos encontramos frente a una campaña de reacción patronal, yo seré el primero en votar la declaración de huelga general. (…)

Anselmo Malvicini (UF): (…) Todo el problema gira en torno a la libertad del coronel Perón, y al respecto se puede decir hoy categóricamente que la situación ha cambiado en forma terminante, y por eso yo también he cambiado de posición, y reconozco que declarar la huelga general en estos momentos sería de resultados desastrosos para los trabajadores porque pondríamos al gobierno en contra nuestra. Las palabras que las autoridades han dicho a la Delegación de la Central Obrera  y a la Comisión Directiva de la Unión Ferroviaria dan seguridad al respecto. Nosotros estamos solidarizados con el coronel Perón, pero no podemos declarar la huelga ahora que sabemos que él no está detenido sino resguardado para su propia salud. En general yo apoyo totalmente los conceptos expresados por el compañero Caprara y la moción que hizo en el sentido de que se nombre una delegación para que visite al coronel Perón y le presente los saludos en nombre de la Central Obrera.

Jorge Nigrelli (Federación de Obreros Cerveceros): (…) Me parece acertado que una delegación confederal trate de visitar al coronel Perón, pero creo que esa Comisión debe ser lo más amplia posible y deberá cumplir su cometido dentro de la mayor brevedad. Y luego nos reunimos nuevamente para resolver lo que corresponda.

Cecilio Conditi (ATE): Estos no son momentos de discutir sino de resolver lo que tenemos que hacer en defensa de nuestras conquistas que pese a todo lo que se diga, están amenazadas por la reacción patronal. (…) Nosotros tenemos que decir con toda claridad que pedimos la libertad del Coronel y para defender nuestras conquistas. No estamos ya en situación de creer en promesas, la clase trabajadora exige ahora algo más que promesas, ella quiere hechos concretos. La clase obrera nos apoya actualmente pero mañana se mofarán de nosotros si la defraudamos en esta ocasión. (…) Yo apoyo la declaración de huelga, que será en defensa de las conquistas obreras y contra la oligarquía.

(…)

A. Parrilli: Yo (…) he cambiado de opinión y reconozco que por el momento no conviene la declaración de huelga… Este concepto me ha sido reforzado con el informe que ha dado el compañero Secretario General, que nos dice que el coronel Perón ya está en libertad y que se encuentra internado en el Hospital Militar curándose de la enfermedad que le aqueja. Apoyo al compañero Caprara en la moción que ha hecho y yo le haría un agregado … en el sentido de que se vea al señor Presidente de la Nación con el Comité Confederal en Pleno, para expresarle nuestro deseo de que el gobierno sea integrado por militares y que no sea entregado a la Corte Suprema.

R. Bustamante: Apoyo la moción del compañero Parrilli.

Eduardo Alberto Seijo (maderero): Propongo que se cierre el debate, con lista de oradores.

Se aprueba el cierre del debate por unanimidad.

Nicolás D´Alesio (Sindicato del Vidrio): En las primeras efervescencias, la mayoría de los trabajadores de Avellaneda fueron a la huelga y al salir a la calle se les disolvió con gases lacrimógenos. Después quisieron venir al Centro y tampoco se les permitió pues se levantaron los puentes del Riachuelo.

A. Alpuy (ATE): Lo que pasa es que hay compañeros (…) que están embarcando a todo el movimiento obrero en un posición suicida en defensa de sus interese personales y eso no puede ser. (…) Sorprende la insistencia de ciertos compañeros en querer que declaremos la huelga general a toda costa, y esto me hace pensar en lo que dije ayer, que aquí lo que pasa es que lo que se viene cumpliendo son directivas políticas que nada tienen que hacer con nosotros. (…)Estoy de acuerdo con la moción del compañero Caprara en el sentido de que se visite al coronel Perón.

(…)

S. Pontieri: Formula algunas consideraciones con respecto a lo expresado por los compañeros en el curso del debate y dice que en su poder hay dos mociones, una que es presentada en conjunto por los compañeros Caprara, Perazzolo, Parrilli y Manso que dice lo siguiente: “El Comité Central Confederal: Resuelve; 1° El Secretariado visitará al coronel Perón, llevando el saludo de la Confederación General del Trabajo. -2° El Secretariado gestionará ante el señor Presidente de la Nación una audiencia conjunta con el señor ministro de Guerra y Marina para el Comité Central en pleno, llevando los puntos siguientes: a) Mantenimiento de las conquistas obtenidas. b) no entregar el gobierno a la Corte Suprema de la Nación.-c) Concretar las violaciones a los decretos del Superior Gobierno emanadas de la Secretaría de Trabajo y Previsión. d) Participación activa en los diferendos de la actualidad pública. e) Declaración pública del Poder Ejecutivo de esta entrevista. 3°) Mantener al Comité Central Confederal en sesión permanente.

Por su parte el compañero Andreotti con el apoyo del compañero Seijo, Ferrari, Píccolo y Conditi, han hecho llegar la siguiente moción: “La Confederación General del Trabajo, resuelve: En defensa de las conquistas obtenidas y las por obtener y considerando que éstas se hallan en peligro ante la toma del poder por las fuerzas del capital y la oligarquía, declara un Paro General en todo el país por el término de 24 horas el que se hará efectivo a partir del día jueves a las cero horas.”

(…)

Los que estén por la moción del compañero Caprara se expedirán en contra de la declaración de la huelga general y los que estén por la del compañero Andreotti lo harán a favor.

Se vota nominalmente y lo hacen en contra de la declaración de huelga general los siguientes compañeros: Aniceto Alpuy, Florencio Blanco, Julio Caprara, José Griffo, Juan José Perazzolo, Anuncio V. Parrilli, Bartolomé Pautasso, Silverio Pontieri, José Manso, Anselmo Malvicini y Ramón W. Tejada.

En favor de la declaración de huelga general: Néstor Álvarez, Bruno Arpesella, Antonio F. Andreotti, Ramón Bustamante, Dorindo Carballido, Cecilio Conditi, Nicolás D´Alesio, Libertario Ferrari, Pablo Larrosa, Ramiro Lombardi, Mateo Píccolo, Benigno Pérez, José R. Méndez, Felipe Nazca, Jorge Nigrelli, y Eduardo Alberto Seijo.

S. Pontieri: Por 16 votos contra 11 queda declarada la huelga general por 24 horas a partir de la hora cero del día Jueves 18.

Voy a hacer un pedido a los compañeros que han presentado la moción de huelga general, en el sentido de que dejen a cargo del Secretariado en un breve cuarto intermedio, la redacción definitiva de la declaración pública que haremos notificando la resolución que adoptamos.

Por unanimidad se pasa a un breve cuarto intermedio para que el Secretariado efectúe la redacción. Reanudada la sesión éste presenta la siguiente redacción que es aprobada por unanimidad:

“El Comité Central de la Confederación General del Trabajo declara la Huelga General de los trabajadores en todo el país por 24 horas para el día Jueves 18 de octubre desde las 0.00 horas hasta las 24 horas del mismo día, para expresar el pensamiento de la clase obrera en este momento excepcional que vive el país y por las siguientes razones:

1°) Contra la entrega del Gobierno a la Suprema Corte y contra todo Gabinete de la Oligarquía.
2°) Formación de un Gobierno que sea una garantía de Democracia y Libertad para el país y que consulte la opinión de las organizaciones Sindicales de Trabajadores.
3°) Realización de elecciones libres en la fecha fijada.
4°) Levantamiento del Estado de sitio. Por la libertad de todos los presos civiles y militares que se hayan distinguido por sus claras y firmes convicciones democráticas y por su identificación con las causas obreras.
5°) Mantenimiento de las conquistas sociales y ampliación de las mismas. Aplicación de la Reglamentación de las Asociaciones Profesionales.
6°) Que se termine de firmar de inmediato el Decreto-Ley sobre aumentos de sueldos y jornales, salario mínimo básico y móvil y participación en las ganancias, y que se resuelva el problema agrario mediante el reparto de la tierra al que la trabaja y el cumplimiento integral del Estatuto del Peón.”

S. Pontieri: No habiendo nada más se pasa a cuarto intermedio. Queda el cuerpo reunido en sesión permanente.

Son las 23.45 hs.

Fuente: www.elhistoriador.com.ar