De familia sanjuanina, pero nacida en Suiza, Alfonsina Storni fue una de las más grandes escritoras argentinas. Sin duda alguna, la tragedia marcó su vida, pero no siempre se reflejó ello en su escritura. Las recurrentes andanzas familiares, el alcoholismo del padre, la sorpresiva muerte de un familiar, dieron forma a sus primeros versos, impregnados de la temática de la muerte.
Alfonsina trabajó de chica como mesera, siguió como actriz, empleada de comercio y luego ejerció como docente en diferentes establecimientos educativos. Pero su temprana vinculación con la actuación y la prosa le abrieron el camino hacia la alta literatura porteña.
Alfonsina publicó numerosos escritos, trabó amistad con los más importantes escritores rioplatenses, desde Leopoldo Lugones hasta Horacio Quiroga. Uno de los rasgos sobresalientes de su escritura fue su posición feminista.
Afectada por habituales trastornos neuróticos y un grave cáncer de mama, del cual fue operada, Alfonsina no soportó más los fuertes dolores que le producía su enfermedad. A poco de haberse suicidado Horacio Quiroga, su hija Eglé y Leopoldo Lugones, Alfonsina se hundió en las aguas de Mar del Plata, a los 46 años, un 25 octubre 1938. Días antes, escribió su último poema Voy a dormir. |