FORJA, nacimiento y disolución
 
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El 29 de junio de 1935, durante el gobierno de Agustín P. Justo, un grupo de radicales disidentes fundó la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA). Se oponían a la decisión del Partido Radical de abandonar la abstención electoral, el último bastión de resistencia para deslegitimar al régimen. Así, un grupo de radicales, entre los que se encontraban Arturo Jauretche, Homero Manzi, Juan B. Fleitas, Luis Dellepiane, Gabriel del Mazo y Raúl Scalabrini Ortiz, decidió apartarse del Partido Radical y formar FORJA, un movimiento ideológico que intentó recuperar las ideas de Hipólito Yrigoyen y levantar las banderas de la defensa de la soberanía nacional. A continuación transcribimos fragmentos de un libro de Alain Rouquié, donde se relatan los orígenes, las divisiones internas y la posterior disolución del movimiento hacia 1945.

Fuente: Alain Rouquié, Radicales y desarrollistas en la Argentina, Schapire editor, 1975, págs. 27-28.

El 28 de junio de 1935, FORJA celebra su primera asamblea constituyente y elige como presidente a Luis Dellepiane, quien permanecerá como presidente hasta 1940. FORJA acusa en su primer manifiesto (2 de septiembre de 1935) el silencio del radicalismo ante los escándalos gubernamentales, el arribismo de los personajes radicales y la ineficiencia de la oposición parlamentaria.

FORJA representa el ala izquierda del radicalismo: su nacionalismo fundamental insiste en la solidaridad latinoamericana en nombre de un “antiimperialismo” fogoso. Muchos de sus fundadores se inspiran, así como en la mística yrigoyenista, en la ideología continental de la reforma universitaria en la que han tomado parte (Del Mazo, Dellepiane, Jauretche). Por esto los slogans de FORJA son muy vecinos a los de APRA peruana de Haya de la Torre. (…) La denuncia del inicuo tratado Roca-Runciman hace de Gran Bretaña el enemigo número uno de FORJA. Arturo Jauretche define y analiza lo que, en su expresión destinada a perdurar, llama “el estatuto legal del coloniaje”, es decir, el conjunto de los tratados y concesiones que ligan la economía argentina a Gran Bretaña.1

Estos ataques…encuentran una obsesiva perfección en un destacado escritor, Raúl Scalabrini Ortiz, (quien) se convierte en el brillante acusador del “imperialismo inglés” a través de los Cuadernos de FORJA2 y diversos panfletos. Teórico de un nacionalismo integral signado por nostalgias “rosistas”, repudia el liberalismo en todas sus formas, culpable de sumisión a los intereses extranjeros.3

FORJA es un movimiento de intelectuales, minoritario en el seno del partido, pero sus resonancias doctrinales y la influencia de los hombres que participaron en él, fueron profundas. (…)

No tardaron en constituirse dos tendencias en el seno de FORJA. Unos ubican el partido radical en el centro de sus preocupaciones; otros, nacionalistas ante todo, desprecian los escrúpulos democráticos; anhelan, no tanto la Argentina de Yrigoyen, como una nación purificada por un movimiento de masas… Los primeros se quedarán en el interior del partido radical (Del Mazo, Dellepiane) para participar de otras tentativas de renovación; los otros, dirigidos por Jauretche, se alejarán del partido de Alem.

El estallido tiene lugar en 1943. FORJA, liberada del radicalismo, acoge favorablemente el golpe de Estado de junio y apoya la política social del coronel Perón. El movimiento se disuelve el 15 de diciembre de 1945 para integrarse a “la Revolución nacional en marcha”, es decir al movimiento peronista.

Referencias:

1 Entre los cuales se encuentra la reciente creación del Banco Central (1934) por técnicos británicos, en el que los jóvenes encolerizados de FORJA sólo ven una sucursal del Banco de Inglaterra, CF. Jauretche, Arturo, FORJA y la década infame, 3ra ed., Buenos Aires, Coyoacán, 1960, y Merchensky, Marcos, Las corrientes ideológicas en la historia argentina, Buenos Aires, Editorial Concordia, 1961, pág. 179)

2 Especialmente en Política británica en el Río de la Plata, reeditado en 1957 y El petróleo argentino (Buenos Aires, 1938, Cuadernos de FORJA Nº 4). La pieza esencial del proceso contra Gran Bretaña es su Historia de los ferrocarriles argentinos, aparecida en 1940, amplia denuncia de la explotación antinacional de las vías férreas. Hemos consultado la 2da. Ed. (Buenos Aires, Plus Ultra, 1964)

3 La cultura y la historia alteran la realidad, sólo representan la traición de la clase dirigente. “La historia oficial de la Argentina, escribe, es una obra de pura imaginación en la que los hechos han sido deliberadamente falseados y dispuestos según un plan preconcebido que tiende a disimular la obra nefasta cumplida por la diplomacia inglesa”. (Política británica, citado por: Montemayor (Mariano), Claves para entender a un gobierno, Buenos Aires, Editorial Concordia, 1963, pág. 47)

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Fuente: www.elhistoriador.com.ar